NIŅA Y SOL

LA NIÑA Y EL SOL

Jugando rayuela he pegado un salto y sin darme cuenta he llegado alto.

-“Buenos días señor de amarillo, que calentito esta usted en su castillo...

Yo que solamente por aquí pasaba, pero en 3 segundos sentí que lo amaba”

Cantamos canciones, comimos helados, jugamos pelota y me arrulló a su lado.

-“Es muy tarde pequeña y marcharme ya debo, te prometo que mañana más temprano vengo”

-“¿y ahora cómo bajo? no me quiero ir, yo se que mañana no podré subir".

-“No te preocupes por esto mi pequeña dama, que yo cada día te despertaré en tu cama. Con mis rayos brillantes yo te alcanzaré, porque siempre conmigo tu risa querré”