El jarrón de ghost

octubre, 2012

Fuimos a la playa y ya por el caminito parecías triste. Casi ciego, sin tus gafas de sol. En la arena, nos moldeamos con crema solar, como aquél jarrón de ghost que nunca pudo ser. Hicimos un hoyo en la orilla y por cada gusano, me dabas un beso con manzana, no recuerdo. Entramos en el agua como luchadores en el ring. ¡Qué fría estaba! Nos vimos temblar desnudos provocando el meneo de los pezones duros que parecían campanillas. Boxeadores frioleros. Me retaste a encontrar la atlántida aún sabiendo que me faltaba un pulmón. No recuerdo que pasó en el fondo, matarile. Nos enredamos con las algas compitiendo. Por eso abandonaste mi cuerpo atado a la boya. Sin etiqueta, sin precio, sólo un beso de despedida. Regresaste a la orilla con mi colchoneta, y nadie preguntó por mi. Playa vacía, cangrejos bailando. El sol se funde en las nubes. Se baja el telón y te imaginas caminando por el horizonte. Nuestros cuerpos, el jarrón de ghost, se quedaron para siempre como tablas de surf perdidas en alta mar.

Escrito por: Aleix Aguila > aleixaguila.blogspot.com.es
Ilustrado por: Emmanuel Lafont > www.emmanuellafont.com

 


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