Hicimos el amor con los dedos de los pies

mayo, 2015

Hicimos el amor con los dedos de los pies

Eran las piernas de ella. Siempre he sentido atracción por las piernas de mujer. Son piernas hermosas, dos columnas griegas que sustentan un paradisíaco entablamento coronado por el frontón de sus rostros y adornado con las cariátides de sus brazos. Cuando estudiaba historia del arte, siempre solía asociar los grandes templos griegos y romanos a los cuerpos femeninos; puede que sacara notas excelentes gracias a eso. Pero encuentro una belleza oculta en cada poro femenino que probablemente acabe llevándome a la locura. Mis primeros recuerdos son todos de piernas femeninas.
Pero en esta ocasión eran las piernas de ella. Y eran mis labios en sus piernas. Trepando inmunes, recorriendo sus inicios, tomando el tiempo necesario. Acampando en cada valle, descansando en cada refugio. Llegando al punto más alto hasta desfallecer.
– Rómpeme a medias, las medias, los miedos, sin medios-. Dijiste.
Normalmente Burroughs miraba a través de mí mientras te pintabas las uñas en ropa interior. Hasta que dejó la droga. Y a mí con ella.

Escrito por: Ivan p Tena > observacionespuntualesyfetichistas.blogspot.it
Ilustrado por: Miguel Touché > dropr.com/migueltouche

 


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