I can’t escape from you

diciembre, 2013

i cant scape for you-

Frío. Como el mármol de las montañas. Como la quietud. Como el aire sostenido que se instala en el centro tras la exhalación. Frío. Pausa. Puente. Punta de cojín. Lenguas dormidas acariciando el escondite de las serpientes. Un témpano resonando en tan minúscula concavidad. Ratones vivos y ratones muertos. Sonaron las campanas, se sumergió en el agua, flotó, silbó, cantó, se sumergió. Allá abajo el humo quemaba los pulmones, arrasaba con todas las casas que solía construir y las alarmas repetían “I can’t escape from you”. El suelo se consumía como todo lo que se arrastra y, sin piedad, las hojas caían de los árboles una y otra vez. Frío. Zapatos. Puertas. Ratones. Grifos. Agua en todas sus formas, agua por todas partes. Sal y Mercromina, demasiado café, ruinas desechables, mármol, final. Casas y casas y casas y casas. Un caracol. Ratones escapando de ti. Tú escapando de ellos. Ellos escapando de ti. Sangre incrustada en todas las esquinas. Fantasía. Fusilamiento. Frío. Como la quietud de las montañas. Como el aliento que penetra en los cojines. Como la palabra cortada en la punta de la lengua. Como las serpientes que ya han cambiado de piel. Llamaron al timbre, el teléfono dejó de emitir ecuaciones –las risas hablaban en lengua de signos–. Perdió las llaves, las emociones, la cartera, la chaqueta, la base de maquillaje. Se comió las colchas, los platos, los vasos, los cuchillos, los tenedores y las plantas. Le entró hambre de sueño y durmió. Se casó con un ramo de flores. Un laberinto sin techo, un bálsamo de azúcar, una tarta destripada, un corazón de vaca, huesos carcomidos, ojos y huevos revueltos. Un batido. Un partido. Piel muerta amontonada ocupando las esquinas. Lavar los platos, la ropa, los suelos. Labios partidos. Besar. Chupar. Cuchillos que se instalan en el centro tras la exhalación. Aliento demorado. Asientos vivos y asientos muertos. Soledad emparedada en el estómago. Sequedad. Picor. Amor y amor y amor y amor. Un hilo interminable de las tripas al comedor. Fa sostenido, silbidos calientes, ropa, dolor. Temblor caliente. Frío. Nunca. Vecinos gritando borrachos “I can’t escape from you”. Enredaderas, colinas, cigarrillos, colillas, serpentinas y escaleras. Tiritas anudadas para subir a un ventanal. Los ojos permanecían entreabiertos. Saltó, chilló, calló, murió. El viento arremolinado como las caracolas, los gatos; se sumergió en el agua, flotó, silbó, cantó, se sumergió. Allí arriba el cielo era profundo como el mar.

Escrito por: Ari Ann Wire www.ariannwire.com.es
Ilustrado por: Meritxell Guasch guaschart.blogspot.com.es

 


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