Lo que el viento

mayo, 2013

Lo que el viento

Lo que el viento se llevó en esta ocasión no fue el dinero, ni el amor, ni los sueños. Sólo desquebrajó mi mundo y lo expuso a las realidades y demás divinidades; sólo. Las tormentas, antes encerradas, ahora respiraban aire puro para ser disipadas, difuminadas.

La escisión en mi vida significó el mayor de los castigos. Ya no podía gritar. Ya no podía despotricar. Ya no podía estar ni en la sala de estar, nunca estuve en realidad. Ahora estaba expuesto, señalado, advertido y amenazado. En jaque, aunque no mate.

Cada rincón oscuro y olvidado fue iluminado. Flora y fauna, con sus pajaritos que cantan inclusive, se adueñaron de mi hogar. Todo era puro. Incluso yo. Ahora podía permitirme el lujo de sonreír. Y la sonrisa del alma no me la podrán desquebrajar jamás de los jamases.

Cuando nos concierne el abismo, la negociación con nuestra alma nos mostrará los miedos pero también el camino de la salvación.

Firma: uno de los tantos salvados, por los que no tuvieron la fuerza suficiente para hacerlo.

Escrito por: Carlos Sánchez Mateos > csmateos.wordpress.com
Ilustrado por: Adrián Navarro Cao > yogurnatural.blogspot.com.es

 


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