Marcelino el pelícano

Marcelino el pelícano y los deseos más bizarros del mundo

octubre, 2013

Marcelino el pelícano

Una mañana de abril el pelícano Marcelino se levantó en las Islas Malvinas dispuesto a realizar una gran obra para los niños. Había descubierto que su amigo el Duende del Diente de Leche pasaba unas vacaciones en la isla Soledad, de una semana de duración lejos de la mirada de los simples mortales. Después el Duende del Diente de Leche continuaba su trayectoria en dirección al imperio de los Pingüinos en el polo austral, con su enorme dirigible repleto con las cartas de los niños que pedían los deseos y regalos más inimaginables, a cambio de cada diente de leche perdido.

Entonces el pelícano Marcelino le propuso a su amigo el Duende del Diente de Leche que le entregara las doce cartas de los niños con los pedidos más bizarros y estrambóticos, y le comunicó solemnemente que él personalmente se empeñaría en cumplir cada unos de los doce deseos.

El Duende del Diente de Leche, al escuchar la propuesta, se frotó las manos de alegría y enseguida aceptó porque la parte más laboriosa de su faena sería realizada por su amigo Marcelino el pelícano, y muy contento se adentró en su enorme dirigible repleto de cartas. A continuación, realizó una selección de las doce cartas con los pedidos más bizarros del mundo.

Entonces Marcelino, el pelícano, se dirigió a su nido en la copa de un árbol y preparó un bombo con las doce cartas más bizarras del mundo; lo giró y giró y giró y comenzó así su gran aventura para complacer a los doce niños más caprichosos del planeta.

Escrito por: Juan Carlos Romero > GiuliaSardus
Ilustrado por: Francesc Gómez Guillamón > www.artedeneilabbott.blogspot.com.es

 

 


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