No habrá próxima vez

noviembre, 2012

De haberla sería una falacia, una mentira inventada por una mente que algún día se jactó de ser absurda.

Las cosas cambiaron de un día para otro; hubo una explosión, una expulsión de vida y otras cosas que desviaron de golpe el eje de rotación.

El ser que vivía en la cueva de lo previsible, en la seguridad de la aplastante rutina vió como todo se desmoronaba; su casa, su mente y sus pechos precipitarónse en magnífico torrente… y ahora ¿qué?

No habrá próxima vez, piensa… y se mira el polvo acumulado en brazos y piernas, el musgo y los pequeños habitantes polimorfos que habían crecido por todos los pliegues de su piel. Suspira, su mirada es triste, siente pena de si mismo, el tiempo perdido es capaz de enmohecer a cualquiera… cuan fantástico punto de inflexión.

Y la mirada triste se eleva, se asombra y el hormigueo de la curiosidad la envuelve en luz . No hay techo en la caverna de Platón. Siente el aire fresco en las pestañas, respira muy hondo y bate las alas humedecidas de pasado. No habrá próxima vez, piensa…

Escrito por: Ana Méndez > lacuriosa.blogspot.com.es
Ilustrado por: Kodomos > www.behance.net/kodomos

 


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