No lloverá en septiembre

diciembre, 2012

Ha acabado el verano y todavía llevo gafas de sol. Mamá dice que es hora de guardarlas. Detesto las ventanas cerradas. No lloverá en septiembre, Lucía prometía. Respecto a octubre, no podía asegurar nada. También decía que siempre veríamos las nubes gordas juntos. Pero ahora no está. Sólo están las gafas que me regaló. Su pájaro se ha ido, al menos ahora lo sé, puede volar. Lo recogimos en el parque, tenía un ala rota. Aquella tarde lo guardamos en una caja de zapatos, al cabo de un rato se escapó, tenía miedo a la oscuridad. Daba grandes saltos por la habitación de Lucía y se golpeó tanto la cabeza que desde entonces está un poco loco. Lucía consiguió una jaula y le llamó Plip (yo nunca estuve de acuerdo con ese nombre). La puerta de la jaula siempre ha estado abierta. A veces, cuando Lucía miraba la tele recostada en su cuarto, se posaba en su cabeza, también cuando chateaba con su ordenador tumbada de panza en el sillón azul, y cuando dormía, Plip descansaba sobre su barriga o en sus caderas. Plip ha escapado. Las nubes se acercan gordas e inquietas. Lucía no está. Si llueve, ¿se mojará? ¿Tendrá frío? ¿Le gustará a los gusanos? Espero que no.

Ilustrado por Ana Galvañ > www.anagalvan.com
Escrito por Heidi Garza > letrasminusculas.wordpress.com

 


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